
Concluidas las obras de remodelación de los jardines de Villarobledo
07/07/2023
Pedro Villada, CEO de Activa Parques y Jardines
En España existen alrededor de 10.000 campos de fútbol de césped artificial. Solo en Castilla y León, la RFCyLF estima unos 400. Y todos ellos, al igual que el resto de superficies sintéticas, se enfrentan a un mismo futuro: el fin del caucho. Una nueva normativa de la Unión Europea, destinada a reducir el uso de microplásticos, obligará a eliminar este material de los terrenos de juego antes de 2031.
Mientras tanto, clubes y administraciones públicas ya buscan alternativas más sostenibles.
Aun así, no hay motivo para alarmarse.
“El césped no se prohíbe, no hay que levantar los campos”, aclara Pedro Villada, de Activa Parques y Jardines.
La diferencia económica es considerable. Construir un campo nuevo puede alcanzar los 500.000 euros, según Borja Lara, gerente de la Fundación Municipal de Deportes de Valladolid. En cambio, sustituir únicamente el caucho rondaría los 30.000, detalla Jesús Garrido, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Segovia.
En los clubes, la principal preocupación es logística. Con el uso masivo de campos artificiales, cualquier reforma implica reorganizar horarios y entrenamientos.
Por ahora no existe una alternativa definitiva, aunque el sector explora distintas opciones: rellenos de fibra de coco, corcho o incluso hueso de aceituna. También se estudia la instalación de céspedes híbridos, con fibras más sostenibles y base de arena.
Con casi una década por delante, el objetivo está claro: mantener la sostenibilidad sin detener el juego.
Fuente: CYLTV.es





